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Montepío del IESS: qué recibe tu familia si falleces en Ecuador

Casi nadie revisa qué pasaría con su familia hasta que ya no está para explicárselo. En Ecuador existe una respuesta parcial y automática: el montepío del IESS, la pensión que reciben la viuda o viudo y los hijos cuando fallece un afiliado o jubilado.

Si trabajas por tu cuenta, el punto de partida es distinto y lo vemos aparte en jubilación para independientes en Ecuador.

Es una protección real y conviene conocerla bien. Pero es una pensión mensual, calculada sobre una base concreta y sujeta a requisitos. Y hay gastos que una pensión mensual, por su propia naturaleza, no puede resolver.

En esta guía explicamos cómo funciona el montepío, cuánto recibe realmente una familia ecuatoriana, qué condiciones hay que cumplir y en qué punto tiene sentido complementarlo con un seguro de vida privado.

Qué es el montepío del IESS

El montepío es la prestación del Seguro de Pensiones del IESS que se activa cuando fallece un afiliado activo o un jubilado. No es una indemnización que se entrega de una sola vez: es una renta mensual que se paga a quienes la ley reconoce como beneficiarios.

Pueden acceder a ella la viuda o el viudo, la persona que mantenía una unión de hecho legalmente reconocida con el fallecido, los hijos menores de 18 años, los hijos mayores de edad con incapacidad para trabajar y, cuando no existe ninguno de los anteriores, la madre del fallecido.

El trámite se inicia en la página del IESS y requiere, entre otros documentos, el certificado de defunción, la cédula del solicitante y un certificado bancario.

Cuánto recibe tu familia: el 60 % y el 40 %

Aquí está el dato que más se malinterpreta. Según el propio IESS, el reparto es el siguiente:

  • La viuda, viudo o conviviente reconocido recibe el 60 % de la renta que le corresponde al fallecido. Si es la única beneficiaria, ese 60 % es todo lo que recibe: el 40 % restante no se le suma.
  • Si hay grupo familiar, el 40 % restante se divide en partes proporcionales entre los hijos menores de edad con derecho al beneficio. El mismo porcentaje corresponde a los padres cuando son ellos quienes tienen derecho.

El matiz importante es sobre qué se calcula ese porcentaje. No se aplica sobre el sueldo que ganaba la persona, sino sobre la pensión que le correspondía o le habría correspondido al jubilarse. Son dos cifras distintas, y la segunda suele ser bastante menor que la primera.

Hay además dos límites que casi nadie menciona y que conviene tener presentes: la pensión inicial del grupo familiar no puede ser inferior a la pensión mínima de jubilación ni superar el 100 % de la pensión que recibía o le habría correspondido al fallecido. Si las cuotas suman de más, el IESS las reduce de forma proporcional.

Cómo se calcula el montepío, paso a paso

El cálculo tiene cuatro pasos. Los tres primeros sirven para obtener la pensión del fallecido; el cuarto la reparte entre la familia.

Paso 1. La base de cálculo. Se toman los cinco mejores años de sueldos sobre los que aportó. Se obtiene el promedio mensual de cada año (la suma de doce meses dividida para doce), se eligen los cinco promedios más altos y se dividen para cinco.

Paso 2. El coeficiente. Ese promedio se multiplica por un coeficiente que depende de los años aportados. Estos son algunos tramos de la tabla que publica el IESS:

Años de aportes Coeficiente Años de aportes Coeficiente
5 0,4375 25 0,6875
10 0,5000 30 0,7500
15 0,5625 35 0,8125
20 0,6250 40 o más 1,0000

A partir de los 41 años de aportes se suma 0,0125 por cada año adicional.

Paso 3. Los topes. El resultado no puede quedar por debajo de la pensión mínima ni por encima de la máxima, que el IESS fija cada año como un porcentaje del salario básico unificado y según el tiempo aportado. Con el salario básico de 2025, de 470 dólares, la pensión mínima iba de 235 dólares (hasta 10 años de aportes) a 470 dólares (40 años o más), y la máxima, de 1.175 a 2.585 dólares.

Paso 4. El reparto. Sobre esa pensión se aplica el 60 % para la viuda o viudo y el 40 % repartido entre los hijos menores con derecho.

Un ejemplo con números

Un afiliado fallece con 30 años de aportes. El promedio de sus cinco mejores años es de 800 dólares mensuales. Deja esposa y dos hijos menores de edad.

Paso Operación Resultado
Base de cálculo Promedio de los 5 mejores años USD 800
Coeficiente 30 años aportados 0,7500
Pensión del causante 800 × 0,75 USD 600
Viuda (60 %) 600 × 0,60 USD 360
Cada hijo (40 % entre dos) 600 × 0,40 ÷ 2 USD 120
Total del grupo familiar 360 + 120 + 120 USD 600

Dos lecturas de esta tabla. La primera: el hogar pasa de un sueldo de 800 dólares a 600 repartidos entre tres personas, y ese total baja a 360 dólares cuando los hijos cumplan 18 años. La segunda: si la esposa fuera la única beneficiaria, recibiría 360 dólares, no 600.

A esas mensualidades se suman la decimotercera y la decimocuarta pensión. Conviene saber que, en el caso del montepío, la decimocuarta equivale a un salario básico para todo el grupo familiar, no para cada beneficiario.

Las cifras de este ejemplo son ilustrativas y las tablas de mínimos y máximos son las publicadas por el IESS para 2025; la institución revisa las pensiones cada año. Antes de tomar una decisión, verifica tu caso en el portal del IESS, que permite consultar la renta aproximada con tu número de cédula.

El requisito de los cinco años

El montepío no es automático por el solo hecho de haber estado afiliado. Cuando se trata de un afiliado activo, se exige que hubiera abonado al menos 60 imposiciones mensuales, es decir, cinco años de aportes, o encontrarse dentro del período de protección del seguro de muerte.

Esto deja fuera, o en una situación más frágil, a quien lleva poco tiempo cotizando, a quien ha tenido periodos largos sin aportar y a buena parte de los trabajadores independientes con historiales de afiliación discontinuos. Lo mismo ocurre con quien emigró y dejó de aportar: ese caso lo tratamos aparte en la guía sobre el seguro de vida para ecuatorianos en el exterior. Es exactamente el perfil de mucha gente que sí tiene personas a su cargo.

Tres cosas que una pensión mensual no resuelve

El montepío hace bien aquello para lo que fue diseñado: dar un ingreso periódico. El problema es que la muerte de quien sostiene una casa no solo interrumpe un ingreso; también deja obligaciones que exigen dinero disponible de inmediato.

1. La deuda que sigue viva

Una hipoteca, un crédito de consumo o un préstamo de negocio no desaparecen. Una renta mensual repartida entre varios beneficiarios difícilmente permite cancelar un saldo pendiente, y la familia puede verse obligada a vender el bien justo en el peor momento para negociar.

2. El capital que no llega de golpe

Hay decisiones que solo se pueden tomar con una suma en mano: mantener el negocio abierto los meses que tarda en reorganizarse, cubrir gastos médicos o funerarios, o simplemente ganar tiempo para no tomar decisiones apresuradas. Una pensión mensual, por definición, no da esa holgura.

3. Los años de estudio de los hijos

La pensión de orfandad tiene un horizonte limitado en el tiempo. Los estudios de los hijos, no. El desfase entre ambos plazos es una de las causas más frecuentes de que un proyecto educativo se interrumpa.

¿Cuánto le faltaría a tu familia?

Con tu sueldo y tus años de aporte calculamos cuánto recibiría tu familia del montepío y cuánto faltaría para mantener su nivel de vida. Es el punto de partida para saber si necesitas un seguro de vida y por cuánto.

Calcular lo que faltaría

La atención médica tampoco viene incluida

Es la otra sorpresa habitual. La viuda o viudo que cobra montepío no conserva automáticamente la atención médica del IESS: para tenerla debe autorizar el descuento del 4,15 % de su pensión y cotizar seis meses antes de poder atenderse. Los hijos beneficiarios menores de 18 años sí tienen derecho a la atención sin aportar.

Dicho de otro modo, el mismo mes en que baja el ingreso del hogar aparece un descuento nuevo y una espera de medio año. Si en la casa ya había un seguro de salud privado, ese es justo el momento en que se agradece tenerlo contratado de antes, sobre todo si alguien de la familia arrastra una condición preexistente.

Dónde entra un seguro de vida privado

Un seguro de vida no sustituye al montepío: resuelve lo que el montepío no está diseñado para cubrir. Su lógica es la contraria a la de una pensión: entrega un capital a la persona que tú designas como beneficiaria en la póliza, y esa suma se destina a lo que la familia decida.

Con ese capital se cancela una hipoteca, se sostiene el gasto de la casa mientras todo se reordena o se reserva la educación de los hijos. Y la cantidad no depende de tu historial de aportes: la eliges tú al contratar, en función de las obligaciones que quieras dejar cubiertas.

En Ecuador, una de las compañías con las que trabajamos para este tipo de coberturas es BMI, con tres enfoques distintos según el objetivo:

  • Protección temporal: la mayor cobertura por el menor costo, pensada para los años en que hay deuda o hijos dependientes.
  • Indexado al S&P 500: combina la protección con acumulación de valor ligada al comportamiento del índice.
  • Con devolución de primas: si no se usa la cobertura, se recupera lo aportado según las condiciones del plan.

Puedes ver el detalle de cada uno en la guía de seguro de vida BMI en Ecuador.

Y si lo que te frena es la edad, en seguro de vida para adultos mayores están las edades que acepta cada compañía, de los 60 a los 80, y qué te piden a partir de los 66. Suele cerrarse más tarde de lo que la gente cree.

Una ventaja ecuatoriana: todo está en la misma moneda

Hay un detalle que en Ecuador pasa desapercibido justamente por ser cotidiano: el país está dolarizado. Quien contrata en Colombia, Perú o Chile una póliza internacional denominada en dólares asume una diferencia entre la moneda en la que cobra su sueldo y la moneda en la que está su cobertura.

Un ecuatoriano no tiene ese desfase. Ingresos, deudas y suma asegurada están en la misma unidad, así que el capital que contrates hoy significará mañana exactamente lo que esperabas, sin que un movimiento cambiario altere la cuenta. Es una ventaja estructural que conviene aprovechar al dimensionar la cobertura.

Si quieres ver el panorama completo antes de decidir, en la página de seguro de vida internacional están los tipos de póliza y las compañías que representamos.

Qué revisar antes de contratar

Antes de firmar cualquier póliza, vale la pena tener claros cuatro puntos:

  • La suma asegurada. Un punto de partida razonable es sumar las deudas pendientes más los años de gasto familiar que quieras dejar cubiertos; lo detallamos en la guía sobre cuánto seguro de vida necesitas.
  • Los beneficiarios. Quiénes son, en qué proporción, y revisarlo cada vez que cambie la situación familiar.
  • Las exclusiones y los plazos de carencia. Qué situaciones no están cubiertas y desde cuándo empieza a operar cada cobertura.
  • La declaración de salud. Responderla con exactitud es lo que sostiene el pago llegado el momento; una omisión puede costar la cobertura entera.

Y una recomendación práctica: haz primero el cálculo del montepío que le correspondería a tu familia. Solo con ese número sobre la mesa se puede dimensionar bien cuánta protección adicional hace falta: será mucha y en otros, poca.

Preguntas frecuentes

¿El montepío y un seguro de vida son incompatibles?
No. Son prestaciones de naturaleza distinta y una no excluye a la otra. El montepío es una pensión mensual del sistema público; el seguro de vida es un contrato privado que entrega un capital al beneficiario designado.
¿Cuánto recibe exactamente mi familia del IESS?
La viuda, viudo o conviviente reconocido recibe el 60 % y el 40 % restante se reparte entre los hijos con derecho. El porcentaje se calcula sobre la pensión que correspondía o habría correspondido al fallecido, no sobre su sueldo. Los montos y condiciones vigentes conviene confirmarlos directamente con el IESS.
¿Cómo se calcula el montepío del IESS?
Primero se obtiene la pensión del fallecido: se promedian sus cinco mejores años de sueldos aportados y ese promedio se multiplica por un coeficiente según los años de aportes (0,75 con 30 años; 1,00 con 40 o más), respetando las pensiones mínima y máxima. Sobre esa pensión se aplica el 60 % para la viuda o viudo y el 40 % repartido entre los hijos menores con derecho.
¿Puedo contratar un seguro de vida internacional viviendo en Ecuador?
Sí. El proceso se realiza de forma remota y la póliza se emite en dólares, la misma moneda en la que vives. Te acompañamos en la solicitud y en la declaración de salud.
¿Qué pasa si no llego a los cinco años de aportes?
Para un afiliado activo se exigen al menos 60 imposiciones mensuales o estar dentro del período de protección del seguro de muerte. Si no se cumple, el acceso al montepío puede verse comprometido, y ahí es donde una cobertura privada cobra más sentido.
¿Cuánta cobertura debería contratar?
Depende de tus deudas y de cuántos años de gasto familiar quieras dejar resueltos. Puedes revisar los rangos y los factores que influyen en la guía sobre cuánto cuesta un seguro de vida en Ecuador.

¿Quieres saber cuánta protección le falta a tu familia?

En Milenium Brokers calculamos contigo la brecha entre lo que cubre el IESS y lo que tu familia necesitaría. Sin costo y sin compromiso.

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