Lo que frena los expedientes
Qué te van a pedir
Esta es la parte que casi nunca está escrita y la que más veces detiene una solicitud a mitad de camino. Decirlo antes ahorra semanas.
Venezuela está entre las jurisdicciones que exigen diligencia reforzada en prácticamente todas las plataformas internacionales. Eso no significa que no te acepten: significa que tu expediente lleva una capa más de documentación que el de un residente en Perú o en Chile, y que conviene prepararla desde el principio en lugar de descubrirla a mitad del trámite.
Identidad y domicilioDocumento de identidad o pasaporte vigente y un comprobante de domicilio a tu nombre. Una factura de servicios con la dirección de la solicitud suele bastar.
Origen de los fondosDe dónde sale el dinero que vas a aportar. Un estado de cuenta bancario, la liquidación de un trabajo, el contrato de venta de un inmueble o de una empresa, una sucesión o la declaración de impuestos, según el caso.
Origen del patrimonioEs distinto de lo anterior y se pide aparte: cómo se formó tu patrimonio a lo largo del tiempo, no solo de dónde viene el aporte de este mes.
Conoce a tu clienteUn formulario de conocimiento del cliente, que se llena una sola vez al inicio. Es un trámite administrativo, no una evaluación de tu caso.
Nada de esto es extraordinario ni es exclusivo de Venezuela: es el estándar internacional contra el lavado de activos, y cualquier plataforma seria lo aplica. Lo que sí cambia es el nivel de detalle que se pide y el tiempo que toma. Si tu documentación está ordenada, el expediente avanza; si falta la pieza del origen de los fondos, se queda parado por mucho que el resto esté bien.
Nuestro trabajo aquí es concreto: revisamos qué tienes antes de presentar nada, te decimos qué falta y armamos el expediente completo de una vez.