Quien busca un seguro de vida para su papá o su mamá casi nunca es el asegurado. Suele ser un hijo o una hija de cuarenta y tantos que ya hizo la cuenta: si mañana falta uno de sus padres, alguien tiene que pagar el velorio, cerrar deudas y, a veces, sostener al que se queda.
La buena noticia es que sí existe cobertura después de los 60. La menos buena es que a esa edad las reglas cambian, y conviene entenderlas antes de llamar a nadie, porque la edad de tus padres no decide solo el precio: decide qué productos siguen estando sobre la mesa.
La edad no encarece el plazo: lo elimina
Es el punto que más sorprende. Uno espera que a mayor edad la prima suba, y así es. Lo que no se espera es que a partir de cierta edad los plazos largos simplemente dejan de ofrecerse, porque la póliza tiene que terminar en un punto razonable.
Mira cómo se estrecha la oferta en Olé Life según la edad a la que se contrata:
| Plazo | Edad máxima para contratarlo |
|---|---|
| 30 años | Hasta los 55 |
| 20 años | Hasta los 65 |
| 15 años | Hasta los 70 |
| 10 años | Hasta los 75 |
En Redbridge ocurre lo mismo por tramos: de 18 a 54 años se puede elegir entre 10, 15, 20 y 30 años; de 55 a 64 quedan 10, 15 y 20; y de 65 a 74 solo queda el plazo de 10 años.
La consecuencia práctica es sencilla: si tu mamá tiene 68, no estás eligiendo entre muchas alternativas de plazo. Estás eligiendo entre las pocas que aún existen. Y cada cumpleaños que pasa cierra una puerta más.
Hasta qué edad se puede contratar, compañía por compañía
Estos son los límites de emisión de las compañías internacionales con las que trabajamos:
| Compañía | Edad de emisión | Detalle |
|---|---|---|
| BMI | 21 a 75 años | Term 95 y Term 100, con cobertura hasta los 95 o los 100 años |
| Olé Life | Hasta los 75 | Con el plazo de 10 años; los plazos largos cierran antes |
| Redbridge | Hasta los 74 | Desde US$25.000 hasta los 64 años; desde los 65, mínimo de US$100.001 |
| American Fidelity | Según el plan | Incluye plazos que cubren hasta los 85 y hasta los 100 años |
En Olé Life hay un detalle que conviene tener presente: la edad que cuenta es la del último cumpleaños al momento de emitir la póliza, no la del día en que se pide la cotización. Si tu papá cumple años en tres semanas, esas tres semanas pueden cambiar el plazo disponible.
¿Le van a pedir exámenes médicos? Casi con seguridad, sí
Aquí circula bastante desinformación, empezando por un titular que se repite mucho: «sin exámenes médicos hasta un millón de dólares». Es cierto, pero para gente joven. A la edad de tus padres la regla es otra, y conviene saberlo antes de empezar el trámite.
Los requisitos dependen de dos variables a la vez: la edad y la suma asegurada. Así queda el plan Easy Term de Olé Life en los dos tramos que te interesan:
| Suma asegurada | 56 a 65 años | 66 a 75 años |
|---|---|---|
| US$100.000 a 350.000 | Sin examen | Sin examen + videollamada |
| US$360.000 a 500.000 | Sin examen + videollamada | Chequeo con tu médico + videollamada |
| US$510.000 a 750.000 | Chequeo con tu médico + videollamada | Exámenes de Olé + videollamada |
| US$760.000 a 1.000.000 | Exámenes de Olé + videollamada + finanzas | Exámenes de Olé + videollamada + finanzas |
Videollamada: entrevista por videoconferencia. Chequeo con tu médico: revisión hecha por el médico del propio cliente. Exámenes de Olé: los realiza el médico y el laboratorio designados por la compañía. Finanzas: información financiera del solicitante.
En Redbridge el corte es todavía más marcado. Entre los 65 y los 74 años solo se puede contratar una banda de suma asegurada: de US$100.001 a US$500.000, y siempre con examen médico, electrocardiograma, perfil de sangre y análisis de orina. El resto de las sumas, tanto por debajo como por encima, no aplican a ese rango de edad.
Fíjate en lo que eso significa en la práctica. A los 64 años tu padre podría contratar US$50.000 en Redbridge sin ningún requisito médico. A los 65, esa misma cifra deja de existir como opción: el mínimo pasa a US$100.001 y los exámenes son obligatorios. Un cumpleaños cambia las dos cosas a la vez.
Nada de esto es motivo para desistir. Es motivo para planificar: si tu padre tiene 70 años, conviene asumir desde el principio que habrá revisión médica y organizar el trámite con eso en mente, en lugar de descubrirlo a mitad de camino.
Si además hay un diagnóstico previo, como hipertensión, diabetes o algo tratado hace años, la pregunta cambia y merece su propia lectura: qué seguros cubren enfermedades preexistentes.
Lo que nadie te dice: a esa edad la devolución de primas desaparece
Es probable que hayas leído sobre el seguro de vida con devolución de primas, esa modalidad que reembolsa todo lo pagado si al final del plazo no se usó la póliza. Suena ideal para este caso: proteges a tus padres y, si no pasa nada, recuperas el dinero.
El problema es de aritmética, no de disponibilidad. La devolución de primas está atada a los plazos de 20 y 30 años, tanto en BMI como en Redbridge. Y esos son exactamente los plazos que dejan de ofrecerse a partir de los 65.
Traducido: si tus padres pasan de esa edad, lo más probable es que la devolución de primas no esté sobre la mesa, por mucho que la hayas visto anunciada. Si tienen entre 55 y 64, todavía alcanza el plazo de 20 años en algunas compañías, y ahí sí tiene sentido preguntarlo expresamente.
Quién firma, quién paga y quién cobra
Son tres roles distintos y conviene no mezclarlos:
- El asegurado es tu padre o tu madre. Es su edad y su salud las que se evalúan.
- El contratante es quien firma y paga. Puede ser otra persona, y es habitual que sea el hijo.
- El beneficiario es quien recibe el capital. Se designa expresamente en la póliza.
Que el contratante y el asegurado sean personas distintas es algo que las compañías admiten, pero cada una tiene sus propios criterios sobre quién puede contratar sobre la vida de otro y qué documentación pide. Conviene confirmarlo antes de iniciar el trámite, no después.
Hay además un punto práctico que se pasa por alto: tu padre o tu madre tienen que participar. Hay que firmar una declaración de salud y, según el caso, hacerse una revisión. No es un trámite que un hijo pueda resolver por su cuenta sin decirle nada. Vale la pena tener esa conversación antes de empezar.
Cómo dimensionar la suma sin exagerar
A esta edad el objetivo suele ser distinto al de un seguro de vida clásico. No se trata de reemplazar un ingreso durante veinte años, porque normalmente ya no hay un sueldo que reemplazar. Se trata de cubrir cosas concretas:
- Los gastos del funeral y los trámites, que llegan de inmediato y en efectivo.
- Las deudas que queden abiertas, sobre todo si hay una hipoteca sin desgravamen o con un desgravamen que no cubre el saldo completo.
- El sostenimiento del que se queda, cuando uno de los dos depende económicamente del otro.
- Los gastos médicos previos, que en una enfermedad larga pueden ser mayores que el propio funeral.
Sumar esas cuatro cosas da una cifra mucho más útil que aplicar una fórmula genérica de «diez veces tus ingresos», que en un jubilado no significa gran cosa.
Ojo con una cosa al hacer esa suma: el mínimo depende de la edad. Hasta los 64 años se puede contratar en Redbridge desde US$25.000, de modo que una cifra modesta basta para que la póliza tenga sentido. A partir de los 65, esa banda desaparece y el mínimo pasa a US$100.001. Si el número que te sale es menor que eso, conviene revisar qué alternativas quedan antes de dar por hecho que hay cobertura.
Preguntas frecuentes
¿Quieres saber qué alternativas quedan según la edad de tus padres?
Dinos su edad y qué quieres dejar cubierto. Te decimos qué compañías siguen emitiendo a esa edad y con qué condiciones. Sin costo y sin compromiso.
Las edades de emisión, los plazos, las sumas mínimas y los requisitos médicos citados provienen de las guías de suscripción vigentes de cada compañía y pueden cambiar sin previo aviso. La evaluación final de cada solicitud corresponde a la aseguradora, que puede pedir información o pruebas adicionales. Este artículo es informativo y no constituye una cotización ni una oferta de cobertura.