Es una de las dudas que más angustia genera cuando fallece un familiar: ¿la deuda que dejó pasa a los hijos? En Ecuador la respuesta corta es sí. Pero hay un matiz que cambia por completo el resultado, y que mucha gente descubre cuando ya es tarde para usarlo.
En esta guía explicamos qué dice la ley, cuál es el error que puede costarle a una familia su propio patrimonio, qué deudas ya están cubiertas sin que lo sepas y en qué punto entra un seguro de vida.
Un aviso antes de seguir: esto es una orientación general, no asesoría legal. Cada sucesión tiene sus particularidades y conviene revisarla con un abogado.
Qué dice la ley: las deudas sí se heredan
Según el Código Civil ecuatoriano, las obligaciones pendientes de una persona no desaparecen con su fallecimiento. Pasan a los herederos —cónyuge, hijos, padres o hermanos, según el caso— junto con los bienes.
Entran ahí los préstamos bancarios, las tarjetas de crédito y los impuestos pendientes. La herencia, en términos legales, no es solo lo que se recibe: es un conjunto de activos y pasivos que viajan juntos.
El beneficio de inventario: el freno que casi nadie usa
La ley prevé un mecanismo intermedio entre aceptar la herencia entera y renunciar a ella: el beneficio de inventario.
Consiste en levantar un inventario solemne de los bienes ante un juez. Con él, el heredero responde por las deudas solo hasta el valor de lo que recibe. Si alguien hereda bienes por 50 000 dólares y las deudas suman 80 000, con beneficio de inventario responde hasta esos 50 000 y no más: los 30 000 restantes no salen de su bolsillo.
Es, en la práctica, un cortafuegos entre el patrimonio del fallecido y el del heredero.
El error más caro: aceptar sin darte cuenta
Aquí está el punto que conviene entender bien. El beneficio de inventario hay que pedirlo antes de aceptar la herencia. Y aceptar no siempre es firmar un papel que diga «acepto».
Si los herederos toman posesión de los bienes —la llamada posesión efectiva— se entiende que han aceptado, y entonces asumen las deudas íntegras, respondiendo con su propio patrimonio si los pasivos superan a los activos.
El escenario típico es este: una familia acaba de perder a alguien, se ocupa de lo urgente, empieza a disponer de los bienes sin asesoría, y meses después aparece una deuda que nadie tenía en el radar. Para entonces la puerta del inventario ya se cerró.
La conclusión práctica es incómoda pero clara: antes de tocar nada, conviene saber qué hay. Y eso exige tiempo y calma, dos cosas que escasean justo en ese momento.
Qué deudas ya están cubiertas sin que lo sepas
No todas las deudas llegan a los herederos. En Ecuador los créditos de vivienda del sistema financiero y los quirografarios del BIESS llevan obligatoriamente un seguro de desgravamen, que cancela el saldo pendiente si el titular fallece o queda en incapacidad permanente.
Es decir: la hipoteca normalmente no es el problema. La aseguradora paga ese saldo a la entidad financiera y la familia no hereda esa deuda concreta. Dos condiciones, eso sí: la póliza tiene que estar al día, y cubre ese crédito, no los demás.
Las que sí suelen llegar a los herederos son las que nadie aseguró: tarjetas de crédito, préstamos de consumo, deudas de negocio, obligaciones tributarias.
Dónde encaja un seguro de vida
Un seguro de vida no cancela deudas por sí solo. Hace algo distinto y, en este escenario, más útil: pone dinero disponible en manos de la persona que tú designaste, sin depender de cómo se resuelva la sucesión.
Eso importa por tres razones muy concretas:
- Da tiempo. Con liquidez, la familia puede pagar a un abogado, hacer el inventario y decidir con calma en vez de aceptar a ciegas por necesidad.
- Evita vender con prisa. Sin efectivo, la salida suele ser malvender un bien justo en el peor momento para negociar.
- Cubre lo que el desgravamen no toca. Las tarjetas, los préstamos de consumo y el gasto corriente de la casa siguen ahí.
Conviene confirmar con un abogado cómo se articula la póliza con la sucesión en tu caso concreto, porque eso depende de las circunstancias de cada familia.
Con qué compañía
En Ecuador trabajamos, entre otras, con BMI, con pólizas denominadas en dólares —la misma moneda del país— y tres enfoques según el objetivo:
- Protección temporal: la mayor suma asegurada por el menor costo, para los años en que hay deudas vivas e hijos dependientes.
- Indexado al S&P 500: une la protección con acumulación de valor ligada al índice.
- Con devolución de primas: si no se usa la cobertura, se recupera lo aportado según las condiciones del plan.
El detalle está en la guía de seguro de vida BMI en Ecuador.
Qué hacer, en orden
- Haz una lista de tus propias deudas y anota cuáles llevan seguro asociado y cuáles no. La diferencia es lo que hoy caería sobre tu familia.
- Comprueba que el desgravamen esté al día. Si la póliza no está vigente, no opera.
- Revisa quién figura como beneficiario en las pólizas que ya tengas, y actualízalo si cambió tu situación familiar.
- Déjalo por escrito y en un sitio conocido. Media hora ordenando papeles le ahorra meses a quien venga después.
Preguntas frecuentes
¿Sabes qué dejarías cubierto hoy y qué no?
En Milenium Brokers repasamos contigo qué deudas ya tienen seguro asociado y cuál es la brecha que quedaría para tu familia. Sin costo y sin compromiso.